Yo pasé en 2015 mi Día de Gracias en la cuidad de Nueva York en un apartamento con NYU estudiantes de medicina. En la mañana miramos el desfile de Macy’s en vivo—un sueno mio—especialmente dado que mirando el partido de fútbol Americano, siempre gana el equipo de mi hogar. Todovía sueño con el pudín de banana aterciopelado con el cual celebramos esa manana en Magnolia Bakery en la estación Grand central. La gente animada. Las aceras llenas con espectadores del desfile. Niños y adultos apreciando los globos gigantes y los personajes interestante que conducieron esos gigantes.

Esa tarde nos sentamos en una NYC en un apartamento estudio estrecho perfecto. La mesa, la sala y la habitacion todo en uno solo lugar. El partido de futból fue jugando en el fondo. La cacerola de ejotes verde de Nana en la mesa. Un surtido de comida y conversacion. Pero como era de esperar con una grupo de estudiantes de medicina frescas la convercacion siempre se desilizó en los terrenos oscuro y nuevo trazado de la escuala de medicina.Ellos estaban terminado sus ultimas semanas de su primerer semester. Gran parte de la conversacion fue nueva para mi. Estereotipos de la escuela de medicina. Los machismos van en plásticos mientras que la gente busca dinero para ir al dermatólogo. De hay partio mi decision de hacer—clasificacíones de inteligencia basadas en estas decisiónes. Y la conversación sorpresa que tuve no esperaba—cadavers. Sí la disección de personas recién muertas. No tenía ni una idea había mucho que decir sobre tal tema. El olor cuando el cadaver se desdicha pobre grupo de estudiantes . La cosa super interesante que le grupo me conto fue la que les diej anteriormente del grupo z. Esto fue interesante para mi pero ligeramente no relatable. Como trabajadora social, y humana, estoy acostumbrada a trabajar con personas todovía vivias no muertas.

Despues la conversacíon toma una vuelta de un tema que puede que nunca lo olvide. Una discusión sobre manos. Como los manos son una de las cosa más dificil de diseccionar. Cómo ellas tenían el alma de la persona. La manera en que los manos humanizaron la experiencia de diseccionar un humano. El abuelo de alguien. Una mamá. Alguien amado. De que forma las manos eran un recordatorio del regalo, de tanto de los difuntos y la gente viva adandonada en la búsqueda de avanzar el más reciente en el campo médico.

Mi aprecio por estos bello instrumentos , además de el sistemas que da la sensacioin a las yemas de los dedos crece después de una conversacíon. Por primera vez yo empeze a notar las manos. Cómo ellas comunican tanto sobre una person sin ninguna palabra. Su intimidad—las lineas de la corriente suave a través de la palmas. La textura—dando percepción de lo que las manos han experimentado. Su postura—abrazando daños pasados y esperanzas futuras.

Me recuerdo de las arrugas suaves que cubren la superficie de los dedos frágiles de mi abuela que llevan las venas expuestas. Los manos de mi máma. Las mismas manos que me abrazan en sus brazos para comunicarse conmigo a traves de un sistema de gestos italianos . En este momento estoy agradecido por los manos de las mujeres quiénenes me ayudaron a guiar mi pasado y presente. En este viaje Guatemalateco. Las señoras.Las manos fueron las primeras cosas que noté sobre los señores. Cada conjunto de extremidades que comunican una historia diferente. Un par de manos 60 años, 20 años más joven que mi abuela, que se mira 40 años más vieja. La valentía en la que cada mujer toma un cuchillo en la palma de su mano. Los dedos precautorios y el cuidado utilizado cuando hacemos tortillas. Manos que artesanalmente hacen la forma circualar de la tortilla, mientras que las yemas de los dedos simultáneamente pellizcar las esquinas.

Ahora conozco algunos de los lugares donde esas manos han viajado. Por ello, tengo un nuevo aprecio por las manos que han llevado a lo largo de sus viajes. Manos que han acogido a nuevas generaciones en el mundo. Manos que cocinan para sus maridos a las 3 de la mañana y despertan a sus hijos a las 6 de la mañana. Manos que han sufrido pérdidas. Manos de trabajo. Manos que están cortadas, magulladas y secas del día de trabajo dentro y fuera.

Encuentro belleza en la aspereza de estos instrumentos. Manos que ahora guíaron a las mías mientras trabajamos juntas todas las mañanas. Desde mi primer día pelando zanahorias a los gestos de las manos salvaje que hemos utilizado para ayudar con mi español que se fusiona. Estas manos me recuerdan su amor y paciencia por mí. Me siento querida.

Voy a extrañar esas manos. Sus manos no sólo me guían, sino que también me consuelan. Como quiero llorar ante la idea de irme, recuerdo la fuerza que tienen estas mujeres. No sólo veo fuerza en sus manos sino en sus historias. En su capacidad de amar y aceptarme — yo era una vez una extraña ahora una soy una Mini señora. Voy a extrañar esas manos y todo lo que representan.

Queridas Señoras,

Gracias por quererme. Gracias por reordarme que soy digna y amada por estar aqui agrarrando. Voy a extrañar la manera en que sus manos y sus corazónes me han abrazando. Yo sé que vamos a continuar apoyandondonos la una con otra aún haya distancia entre nosotras.

Con amor,

Paige Elisabeth

 

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